El gobierno nacional analiza una medida migratoria restrictiva que podría impedir el ingreso al territorio argentino de ciudadanos de confesión musulmana, en respuesta a un pedido del gobierno de Israel encabezado por Benjamin Netanyahu. La iniciativa se inscribe en el marco del fortalecimiento de la alianza estratégica entre ambos países, profundizada tras recientes encuentros bilaterales y acuerdos de cooperación en materia de seguridad y defensa.
De acuerdo a versiones extraoficiales, la propuesta estaría vinculada a un endurecimiento de las políticas antiterroristas y a un alineamiento con las preocupaciones del Estado israelí sobre eventuales amenazas asociadas a grupos radicalizados. En paralelo, en los últimos días se intensificó una campaña digital en la red social X impulsada por cuentas cercanas al oficialismo, que no solo promueven la restricción de ingresos, sino también la expulsión de residentes musulmanes ya establecidos en el país.
Organismos de derechos humanos y referentes de la oposición advirtieron que una medida de estas características sería abiertamente discriminatoria y violatoria de la Constitución Nacional, que prohíbe la discriminación por motivos religiosos. Analistas internacionales alertan, además, que la decisión podría tener impacto negativo en las relaciones comerciales con países árabes y generar tensiones en la posición argentina dentro de los foros multilaterales.
