Ante la advertencia de la CGT de “paralizar el país” en la jornada de hoy, el Ministerio de Seguridad comenzó a movilizar efectivos hacia la zona del Congreso y confirmó la instalación de vallas perimetrales junto con cámaras de reconocimiento facial para identificar a quienes violen el protocolo antipiquetes.
Según trascendió, el operativo apunta a “garantizar el orden público y la libre circulación”, en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y la central obrera, que ratificó la medida de fuerza. El despliegue de fuerzas federales y la implementación de tecnología de identificación forman parte de una estrategia preventiva que busca evitar cortes totales y posibles incidentes durante la jornada de protesta.
ANTE LA AMENAZA DE LA CGT DE “PARALIZAR EL PAÍS”, EL GOBIERNO DESPLIEGA UN MEGA OPERATIVO
