En el marco del debate por el desarrollo minero en la región, el licenciado Mauricio Guerrero expuso la necesidad de establecer reglas claras en torno al uso del territorio riojano, particularmente en la zona de Guandacol. El planteo surge a partir del conflicto vinculado al Proyecto Vicuña, donde, si bien el yacimiento se encuentra en San Juan, su viabilidad logística depende en gran medida del paso por territorio de La Rioja.
En ese contexto, la Justicia riojana dispuso un freno preventivo que no implica una negativa al desarrollo, sino una exigencia concreta: el cumplimiento de los Estudios de Impacto Ambiental antes de permitir el tránsito de maquinaria pesada. Según se desprende del análisis, la provincia busca resguardar su infraestructura y el entorno de localidades como Guandacol y Bermejo, reafirmando su soberanía sobre el territorio.
Asimismo, el licenciado Guerrero advirtió sobre intentos de generar conflicto social al instalar que estas medidas afectan el empleo local. Por el contrario, sostuvo que la intervención del Gobierno provincial permitió incorporar a trabajadores y empresas riojanas en la cadena productiva, evitando que el proyecto opere sin beneficios para la comunidad. En esa línea, remarcó que la discusión de fondo no es frenar el progreso, sino garantizar que el desarrollo minero respete la ley y genere impactos positivos para la provincia.
