El lunes, fuerzas federales mexicanas lograron la detención de Audias Flores Silva, conocido como “El Jardinero” y señalado como posible sucesor de Nemesio “El Mencho” Oseguera en el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La captura se produjo en el estado de Nayarit, al oeste de México, minetras el jefe narco intentaba huir por un desagüe y fue confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
La noticia sacudió al país y a las autoridades estadounidenses, que ofrecían una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera dar con su paradero. El arresto se concretó en una zona con fuerte presencia del CJNG, apenas dos meses después de la muerte del Mencho, durante un operativo militar.
Cómo fue la detención del “Jardinero”: 500 militares y “ni un solo disparo”
Según detalló García Harfuch, la operación fue “planeada, desarrollada y ejecutada” por personal de la Secretaría de Marina (Semar), tras 19 meses de seguimiento e inteligencia y en coordinación con agencias de Estados Unidos.
El cabecilla del CJNG “se encontraba resguardado en una cabaña, con un dispositivo de seguridad” integrado por unas 30 camionetas y “más de 60 personas” armadas, detalló el texto.
El despliegue se efectuó en la comunidad de El Mirador, con apoyo de cuatro helicópteros y más de 500 militares. La secretaría de Marina destacó que no requirió “ni un solo disparo”.
Cuando llegaron los militares, los escoltas de Flores se dispersaron “a manera de distracción”, pero el capo fue localizado y detenido “cuando intentaba ocultarse en un conducto de desagüe”, indicaron las autoridades.
Flores Silva tenía una orden de aprehensión en México y era requerido por la justicia estadounidense con fines de extradición. Además, contaba con una orden de reaprehensión de 2024 por homicidio y una solicitud de extradición por asociación delictuosa contra la salud y portación de arma de fuego.
En abril de 2021, el Gobierno de Estados Unidos lo incluyó en una lista de sancionados, identificándolo como uno de los líderes regionales del CJNG. Según la DEA y el Departamento del Tesoro, controlaba amplias zonas del Pacífico mexicano, especialmente Nayarit, y estaba vinculado al tráfico de grandes cantidades de opiáceos y cocaína.
