Tras un arduo trabajo en terreno, bomberos, Defensa Civil y distintas fuerzas de seguridad consiguieron controlar y extinguir el incendio que consumió aproximadamente siete hectáreas en la zona de rutas 25 y 38. Gracias a la rápida actuación y coordinación del equipo, no se registraron daños en viviendas ni riesgos para las familias del sector.
Según informaron las autoridades, el fuego se reactivó por la irresponsabilidad de un vecino, lo que puso nuevamente en alerta a los organismos de emergencia. El eficiente despliegue de los bomberos permitió evitar una propagación mayor y dejó en evidencia, una vez más, el valor de su labor diaria.
