La capital riojana volvió a sentir el impacto del quinto aumento consecutivo en los combustibles durante noviembre. En la estación YPF de la zona sur, los valores treparon hasta cifras que hace apenas semanas parecían lejanas: la nafta Súper alcanzó los $1670, la Infinia llegó a $1898, el Infinia Diesel a $1878 y el D500 escaló a $1697. La situación mantiene en alerta a automovilistas y trabajadores que dependen diariamente de sus vehículos.
El nuevo incremento no solo encarece el acto de cargar combustible, sino que se proyecta de manera directa sobre el costo de vida. El transporte de alimentos y productos esenciales vuelve a ser uno de los sectores más golpeados, generando presión sobre la canasta básica y anticipando una cadena de aumentos en los próximos días. “Cuando sube el combustible, sube todo”, repiten comerciantes y consumidores ante un escenario que se agrava.
