El diputado nacional José Luis Espert volvió a generar polémica con declaraciones extremas sobre la inseguridad. Durante una entrevista en televisión, afirmó que la solución al delito es «llenar de balazos a los delincuentes» y «colgarlos en la plaza». Además, propuso usar tanques para arrasar búnkers de narcotraficantes. Sus palabras, lejos de una propuesta de seguridad seria, evocan métodos propios de regímenes autoritarios y contradicen los principios básicos del Estado de derecho.
El legislador libertario sostuvo que con estos métodos «los delincuentes no joden más con la gente de laburo», reforzando un discurso que normaliza la violencia extrema como política pública. Su postura no solo desestima las garantías constitucionales, sino que también desconoce las experiencias internacionales que demuestran que las soluciones efectivas a la inseguridad requieren estrategias integrales y no ejecuciones sumarias.
El uso de discursos incendiarios para capitalizar el malestar social es una estrategia recurrente en sectores políticos radicalizados. Sin embargo, criminalizar sin matices y promover ejecuciones extrajudiciales solo genera más violencia y degrada el rol de las fuerzas de seguridad. Mientras tanto, el debate real sobre el combate al crimen y la mejora de las condiciones policiales queda desplazado por eslóganes brutales que buscan más impacto mediático que soluciones concretas.
VIOLENTA ESCALADA VERBAL: ESPERT Y UNA PROPUESTA QUE DESAFÍA EL ESTADO DE DERECHO
