Miles de personas participaron este miércoles de una nueva edición de la marcha federal Ni Una Menos, al cumplirse once años del nacimiento del movimiento que marcó un punto de inflexión en la lucha contra las violencias por razones de género en Argentina. La convocatoria tuvo como epicentro la Plaza 25 de Mayo y se replicó en distintas ciudades del país.
La movilización reunió a integrantes de organizaciones feministas, colectivos sociales, referentes institucionales y ciudadanos que se sumaron para renovar el reclamo por políticas públicas de prevención, protección y acompañamiento a víctimas de violencia. La consigna de este año fue “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”.
La jornada estuvo marcada por el impacto generado por los recientes femicidios de Agostina Vega, de 14 años en Córdoba, y Dulce Candia, de 17 años en Misiones. Ambos casos fueron mencionados durante la actividad como ejemplos de la necesidad de fortalecer las acciones destinadas a prevenir las violencias de género.
Durante el acto central se leyó un documento consensuado por las organizaciones convocantes, en el que se expresó preocupación por la situación actual y se reclamó la continuidad de programas y políticas orientadas a garantizar asistencia, acompañamiento y acceso a derechos para mujeres y diversidades que atraviesan situaciones de violencia.
Además, se difundieron estadísticas que reflejan la gravedad de la problemática. Según relevamientos de organizaciones especializadas, en lo que va del año se registraron 105 femicidios en el país, mientras que datos judiciales señalaron que durante 2025 hubo 200 víctimas de femicidio directo. La movilización concluyó con un llamado a sostener la visibilización de la problemática y avanzar hacia una sociedad libre de violencias.
