El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) reveló que el 67,3% de las niñas, niños y adolescentes en el país vivieron en hogares pobres durante el primer semestre de 2024. La cifra representa el mayor índice registrado desde la crisis de 2001 y marca un preocupante retroceso respecto al mismo período del año anterior, cuando la pobreza infantil era del 56,6%.
El informe atribuye el fuerte incremento al impacto de las políticas económicas aplicadas por el Gobierno de Javier Milei, que provocaron una acelerada pérdida del poder adquisitivo y un empeoramiento de las condiciones sociales. En contraste, el segundo semestre de 2023 había mostrado una leve mejora gracias a medidas como la AUH y la Tarjeta Alimentar, aunque sin lograr revertir el cuadro estructural.
La pobreza infantil golpea con mayor fuerza al norte argentino, especialmente en el NOA y el NEA, donde ciudades como Formosa, Gran Resistencia y Concordia presentan índices alarmantes. Mientras en CABA la pobreza infantil ronda el 27,1%, en Concordia alcanza el 75%. La brecha territorial resalta la desigualdad creciente en el país y el abandono de los sectores más vulnerables.
TRISTEZA: EN EL 2024 LA POBREZA INFANTIL EN ARGENTINA ALCANZÓ SU MAYOR NIVEL DESDE 2001
