El Gobierno nacional avanza en su plan de reforma previsional y busca elevar la edad jubilatoria a 70 años para hombres y mujeres, la cifra más alta del mundo, en cumplimiento de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. Según trascendió, la propuesta comenzaría a regir en 2027 con incrementos escalonados hasta 2030 y reduciría los haberes a niveles cercanos a la Pensión Universal para el Adulto Mayor. La iniciativa también habilitaría la participación de bancos privados en la administración del sistema, reviviendo el esquema de las AFJP.
De acuerdo con los fundamentos oficiales, el proyecto se basa en recomendaciones del FMI, el Banco Mundial y organismos internacionales que promueven la extensión de la vida laboral. Sin embargo, especialistas advierten que la reforma hundiría la tasa de sustitución —el porcentaje del salario que se mantiene al jubilarse— y empujaría a los trabajadores a permanecer en actividad por supervivencia. “Extender la edad no es una opción voluntaria, es necesidad”, señalaron consultores previsionales.
Además, la propuesta plantea cambios profundos en las pensiones por viudez y exenciones patronales para quienes empleen a trabajadores mayores que posterguen su retiro, lo que podría desincentivar la contratación de jóvenes. Con este proyecto, La Libertad Avanza buscará una modificación estructural del sistema jubilatorio desde diciembre, con el objetivo de reducir el gasto social y avanzar hacia la privatización del régimen. El debate legislativo promete ser uno de los más tensos de los próximos meses.
