Productores vitivinícolas de La Rioja manifestaron su profunda preocupación por la crisis que atraviesa el sector y advirtieron que el aumento de los costos de producción, especialmente de la energía, junto con la caída de la actividad económica, ponen en riesgo la continuidad de numerosas fincas y cientos de fuentes de trabajo. La situación fue analizada durante una reunión con autoridades del Gobierno provincial.
Durante el encuentro, representantes de los productores y del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) describieron un panorama complejo, marcado por el cierre de fincas, la paralización de tareas como la poda y el atado de viñas, y la pérdida de competitividad. Además, señalaron que las elevadas tarifas energéticas afectan a toda la cadena productiva y reclamaron mecanismos que permitan aliviar ese impacto para sostener el empleo y la producción.
En ese marco, los participantes destacaron las medidas impulsadas por el Gobierno de La Rioja para fortalecer el mercado interno, entre ellas la reactivación de los Chachos, al considerar que contribuirán a mejorar el circulante y dinamizar la actividad económica. De la reunión participaron funcionarios provinciales, autoridades de Chilecito, representantes del sector vitivinícola y dirigentes sindicales, quienes coincidieron en la necesidad de encontrar soluciones para preservar una de las principales economías regionales de la provincia.
