El secretario general adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, ratificó el paro convocado para este jueves en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno y aseguró que la movilización será determinante para presionar al Congreso. El dirigente sostuvo que la iniciativa “no beneficia en ningún artículo a los trabajadores” y advirtió que el conflicto se agravó especialmente a partir de la discusión por las licencias médicas.
En ese marco, Moyano explicó que la Confederación General del Trabajo (CGT) intentó inicialmente sostener una estrategia de diálogo político, pero consideró que esa instancia fracasó. También cuestionó a los gobernadores por acompañar aspectos vinculados a los recursos fiscales de sus provincias mientras, según afirmó, se avanzaba sobre derechos laborales. Además, anticipó que la vía judicial podría frenar algunos artículos mediante amparos.
No obstante, remarcó que la herramienta central será la protesta en las calles. “Es donde nos jugamos la vida”, expresó, al tiempo que llamó a garantizar un paro total para “meter más presión” sobre diputados y diputadas, especialmente del peronismo. Finalmente, destacó que la contundencia de la medida dependerá de la articulación entre la CGT, las dos CTA y los movimientos sociales, en una jornada que se anticipa como clave en el debate por la reforma laboral.
