El Gobierno provincial avanza en la creación de un Instituto Provincial de Vitivinicultura, que se conformaría bajo un esquema mixto —público y privado— y cuyo objetivo central será asegurar la trazabilidad, la calidad y la certificación de los vinos riojanos en un contexto nacional marcado por la desregulación. La iniciativa, que se busca convertir en ley antes de fin de año, apunta a fortalecer la identidad y competitividad del sector.
El ministro Ernesto Pérez remarcó la relevancia estratégica de esta decisión y sostuvo: “Nuestros vinos son embajadores de La Rioja en el mundo. Debemos garantizar que sigan siendo sinónimo de calidad y origen”. Sus declaraciones ponen el foco en la necesidad de resguardar estándares que permitan mantener el posicionamiento logrado por la industria vitivinícola provincial.
La medida se impulsa luego de la aprobación del nuevo Digesto del INV, un compendio normativo que moderniza la regulación del sector, digitaliza trámites y establece un sistema de control basado en riesgos. Con estos pasos, la provincia busca consolidar un marco institucional que acompañe el desarrollo sustentable y la proyección internacional de sus vinos.
