El Gobierno nacional oficializó el cierre de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda mediante el Decreto 70/2025. La decisión del presidente Javier Milei profundiza la crisis en el sector de la construcción, con la paralización de más de 103.000 obras y la interrupción de 1.800 convenios en todo el país. Como consecuencia, se estima que 170.000 trabajadores de la construcción quedaron sin empleo de manera directa, mientras que 400.000 puestos de trabajo indirectos también fueron afectados.
Los gremios denunciaron que, además del impacto en el empleo, hay 15.000 viviendas terminadas que aún no fueron entregadas a sus beneficiarios. La medida pone en jaque programas fundamentales como Procrear, Casa Propia y Fonavi, dejando a miles de familias sin acceso a soluciones habitacionales. El manejo de los proyectos que dependían de la secretaría ahora pasará a la Secretaría de Obras Públicas, bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que el cierre de la Secretaría de Vivienda implica el despido de al menos 500 empleados públicos a partir del 1 de marzo. La eliminación del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) también supone la cancelación de políticas destinadas a la urbanización de barrios populares, afectando a los sectores más vulnerables.
Con esta decisión, el Ministerio de Economía acumula más poder, quedando conformado por 14 secretarías y 31 subsecretarías. Sin embargo, el costo social de la medida es alto: miles de trabajadores desempleados y un freno en la construcción de viviendas, en un contexto económico ya marcado por el ajuste y la recesión.
MILEI CERRÓ LA SECRETARÍA DE VIVIENDA Y DEJA OBRAS PARALIZADAS Y MILES FAMILIAS SIN EMPLEO
