El presidente Javier Milei alcanzó un 60 por ciento de imagen negativa en la última medición de la Consultora CEOP. Su valoración positiva, por otra parte, alcanzó los 35,5 puntos, y de esa manera consolida una estabilización en la caída de su imagen favorable de los últimos meses.
“O sea que la caída no es tan violenta como fue de febrero a marzo, pero sigue manteniendo una tendencia a la baja y a tener entre 60 y 62 por ciento de imagen negativa, que es muy alta, sobre todo si se tienen en cuenta sus aspiraciones de reelegir”, detalló el analista político y director de CEOP, Roberto Bacman, en Radio 750.
La medición recupera la percepción de la opinión pública de las últimas dos semanas. Ya en diciembre de 2025, a un mes de las elecciones de medio término, la imagen del presidente comenzó a deteriorarse desde un pico de 48 puntos.
En un primer momento se ubicó en 45 por ciento de imagen positiva, pero a partir de marzo la imagen de Milei cayó ocho puntos, al 37 por ciento.
Sin embargo, en los últimos 15 días, y a partir de que la opinión pública tomó conocimiento de los avances en las causas de corrupción que rodean a diversos miembros del gabinete, la imagen del líder de La Libertad Avanza volvió a sufrir. “Como no había entrado el caso (Manuel) Adorni ni el caso $LIBRA, decidimos hacer otra encuesta dos semanas después y ahí volvió a caer al 35,5 por ciento”, agregó Bacman en Lo viejo funciona.
Pero la corrupción, la ética y la moral no son las únicas razones que esgrimen los encuestados al contestar la pregunta sobre la valoración del gobierno. En primer lugar se ubica la economía como la principal preocupación de los argentinos.
“La gente no aguanta mucho más porque los sueldos no alcanzan”, subrayó el director de CEOP. “Se preguntó también qué expectativas tienen sobre lo que va a venir y el 60 por ciento piensa que la economía no va a mejorar en los próximos meses”, agregó Bacman.
También se preguntó sobre el modelo de país: un 60 por ciento consideró que con estas medidas no se sale adelante. “Es muy alto, la gente no aguanta más, no tiene expectativas y este gobierno profundiza el modelo”, lamentó el analista político.
El segundo factor que los entrevistados nombraron entre sus principales preocupaciones es la falta de trabajo o desempleo. “Empezó a tocarles, no solamente por temas simbólicos como el tema de FATE, que era la burguesía nacional de la década del ‘40, sino también porque están cerrando muchas fábricas grandes y pequeñas a rolete, talleres, fabriquitas y comercios pequeños que no pueden pagar los alquileres”, explicó Bacman.
