MACRI INSISTE CON SU POSICIÓN A FAVOR DE LAS PASO

Mauricio Macri decidió marcar diferencias con el Gobierno nacional en un momento en que La Libertad Avanza busca consolidar su estrategia electoral para 2027. En una reunión con los principales referentes del PRO, el expresidente anticipó que su partido no acompañará el proyecto de eliminación de las PASO y descartó, al menos por ahora, la posibilidad de un acuerdo nacional con los libertarios. La definición introduce un nuevo factor de incertidumbre en la relación entre ambos espacios.

El encuentro reunió a Jorge Macri, Cristian Ritondo, Guillermo Montenegro, Soledad Martínez y María Eugenia Vidal. Allí, el fundador del PRO planteó que el oficialismo deberá conseguir los votos necesarios para avanzar con la reforma electoral. «Que el Gobierno junte los votos», fue el desafío que lanzó, en una señal de que no está dispuesto a facilitarle al presidente Javier Milei una iniciativa que considera central para su armado político.

La resistencia del macrismo tiene también una lectura electoral. En el partido consideran que La Libertad Avanza atraviesa una etapa de debilidad y que los últimos resultados provinciales dejaron expuestas las limitaciones de su estrategia de competir sin acuerdos con los gobernadores. Las elecciones de Santiago del Estero, donde el oficialismo de Gerardo Zamora ganó de manera arrolladora y, ahora, se suman los comicios de San Carlos de Bariloche, aparecen como ejemplos de esa preocupación.

En la ciudad rionegrina, los libertarios quedaron terceros en los comicios para elegir convencionales constituyentes municipales, con apenas el 12% de los votos. La victoria correspondió a la alianza del gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés, que alcanzó el 34% y obtuvo la mayoría en la Convención. El peronismo, dividido, reunió el 16%.

El resultado adquiere relevancia porque La Libertad Avanza había resignado la posibilidad de acordar con Weretilneck y terminó compitiendo junto al PRO, CREO —el espacio del diputado Aníbal Tortoriello— y dos agrupaciones vecinalistas.

La derrota volvió a poner bajo cuestionamiento la política de acuerdos que impulsan los principales armadores libertarios, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo Eduardo “Lule” Menem. Según las negociaciones mencionadas en el documento, desde ese sector se habrían reclamado lugares de peso en las listas provinciales, incluso candidaturas a vicegobernador e intendente de las capitales, exigencias que varios mandatarios consideran excesivas.

En ese escenario, Macri busca preservar la autonomía del PRO y postergar cualquier definición nacional. Aunque no cuestiona que algunos dirigentes provinciales puedan avanzar en entendimientos con los libertarios, dejó en claro que esas decisiones no implicarán un compromiso partidario general.

Tampoco hay definiciones sobre la Ciudad de Buenos Aires. Si bien en este último tiempo hubo un acercamiento entre el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, que busca desesperadamente poder renovar su mandato, con las huestes de Karina Milei. Es más, con la visita del papa León XIV, que incluye multitudinarias actividades en la ciudad de Buenos Aires, Macri y Karina se mostraron juntos y sonrientes.

De todas maneras, en el macrismo sostienen que todavía no existe un acuerdo. La negociación, por lo tanto, queda abierta y todavía sin plazos inmediatos.

A diferenciarse

El expresidente Macri vino diferenciándose de las reacciones violentas de Milei en lo que hace a la política internacional. Por caso, el fundador del PRO no compartió los insultos que Milei le profirió al jefe de gobierno español, Pedro Sánchez.

Sin embargo, donde más se diferenció fue con el triunfo en segunda vuelta de Lula da Silva en Brasil. En ese sentido, Macri publicó un tuit donde reconocía y felicitaba al líder del PT por el triunfo y afirmaba que esperaba “que su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región”. Ni lerdo ni perezoso, Lula le respondió con una indirecta a Milei: “Recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”.

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