El Gobierno de Javier Milei enfrenta su peor crisis tras el escándalo de la criptomoneda $Libra. Las pruebas y testimonios apuntarían a un sistema de recaudación liderado por Karina Milei, quien ha ejercido un control absoluto sobre las finanzas del Presidente desde antes de su incursión en la política. La revelación de pagos millonarios a su entorno por la promoción de activos digitales ha desatado una tormenta de denuncias.
El esquema se repite: desde la venta de candidaturas hasta la monetización del acceso al Presidente, las acusaciones contra la hermana del mandatario son cada vez más contundentes. Documentos filtrados indican que Karina habría recibido pagos por facilitar reuniones con empresarios y promocionar criptomonedas de dudosa reputación. El caso de $Libra, que dejó miles de damnificados, pone en evidencia la presunta utilización del poder político para negocios privados.
Las conexiones del Gobierno con desarrolladores de criptomonedas quedaron expuestas con la aparición de fotografías y registros de reuniones. Mientras Milei intentó desligarse del escándalo, la Justicia argentina y estadounidense ya investigan las transacciones sospechosas. La falta de transparencia y la aparente manipulación de información privilegiada refuerzan las sospechas sobre un modelo de financiamiento turbio en el círculo presidencial.
A medida que surgen más pruebas, la figura de Karina Milei se consolida como la principal operadora de este entramado financiero. Lo que comenzó con una estructura de manejo doméstico se ha transformado en un monopolio de poder y dinero. La gran incógnita es hasta dónde llegará la investigación y si el gobierno libertario podrá sobrevivir a su mayor crisis política.
LA RUTA DEL DINERO K(ARINA): EL ESCÁNDALO QUE SACUDE AL GOBIERNO DE MILEI
