El recorte en la obra pública nacional ha impactado de manera significativa en todas las provincias, pero La Rioja se ubica entre las más perjudicadas. Durante los primeros diez meses de 2024, los fondos destinados a inversiones en infraestructura en la provincia sufrieron una reducción del 97% en términos reales, ubicándola junto a San Luis como las jurisdicciones con menor recepción de recursos nacionales para este rubro.
A nivel nacional, la caída en la inversión real directa (IRD) alcanzó un promedio del 83% en términos reales. No obstante, la distribución de los recortes ha sido desigual, con provincias como Jujuy y Tierra del Fuego registrando caídas menores al promedio (-29% y -48%, respectivamente), mientras que en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires el desplome superó el 80%. En el caso de La Rioja, la contracción del 97% implica una virtual paralización de la obra pública financiada por el Estado Nacional.
El Ejecutivo ha planteado un cambio de paradigma en la inversión en infraestructura, buscando reemplazar la obra pública por participación privada a través de concesiones y contratos público-privados. Sin embargo, en La Rioja, y ante la falta de recursos por parte del Estado Nacional, la falta de proyectos en ejecución generó un impacto negativo en la actividad económica y el empleo del sector de la construcción.
El ajuste en la obra pública pone en evidencia la reconfiguración de prioridades en el gasto público, dejando interrogantes sobre el futuro de la inversión en infraestructura en provincias con menor desarrollo relativo. En este contexto, el desafío para La Rioja será encontrar alternativas de financiamiento que permitan mitigar los efectos de la drástica reducción de los recursos nacionales y sostener el desarrollo de obras clave para la provincia.
LA RIOJA, UNA DE LAS PROVINCIAS MÁS AFECTADAS POR EL AJUSTE EN OBRA PÚBLICA
