En medio de la crisis habitacional por los altos costos de los alquileres Patricia Bullrich la jugó de callada y se apropió de las llaves de los 160 departamentos del edificio Sagol, una de las últimas obras que se construyeron en el tercer cordón del conurbano bonaerense con los fondos del programa Procrear.
La funcionaria entregó estas viviendas de un modo cuasi clandestino a un puñado de agentes de las Fuerzas Federales, en un acto que se ocultó de forma hermética mediante un gran operativo policial a pocas cuadras de la estación de trenes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, del partido de Avellaneda.
Sin embargo, esas viviendas ya tenían nombre y apellido. Habían sido sorteadas y adjudicadas a diferentes familias en diciembre de 2023, cuando Procrear aún funcionaba como una política pública de alcance federal para solventar los problemas en el acceso a la vivienda propia.
Más de 40 familias denuncian haber esperado en vano durante todo 2024 una respuesta de la ex Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda. Tras presentar numerosos recursos judiciales ante la Nación y los bancos asociados al programa, siguieron con las manos vacías.
LA MINISTRA BULLRICH SE APROPIÓ VIVIENDAS DEL PROCREAR Y LAS REGALÓ
