La Iglesia católica volvió a marcar distancia con el Gobierno nacional al cuestionar el desfinanciamiento del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), considerado clave para el desarrollo de obras en barrios populares. Durante una misa realizada en La Matanza y encabezada por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, se advirtió además sobre el avance del narcotráfico y la falta de presencia estatal, en un acto con fuertes referencias al legado del papa Francisco.
El reclamo se dio en el marco de una celebración en Ciudad Papa Francisco, en San Justo, donde referentes eclesiásticos manifestaron su preocupación por la paralización de políticas sociales vinculadas a la urbanización de asentamientos. En particular, señalaron el impacto directo que tiene la interrupción del FISU en el acceso a servicios esenciales como agua potable, cloacas y electricidad para millones de personas en situación de vulnerabilidad.
En ese contexto, el obispo de San Justo, Eduardo García, alertó sobre el crecimiento del narcotráfico en barrios populares y vinculó esta problemática con la retirada del Estado. “Hay lugares donde se siente el dolor por la falta de presencia estatal y el crecimiento del narcotráfico”, expresó, al tiempo que remarcó la necesidad de generar condiciones reales de esperanza para los jóvenes. La jornada también estuvo atravesada por el recuerdo del papa Francisco, cuyo compromiso con los sectores más postergados fue destacado como guía del accionar pastoral.
