La actividad de la construcción sufrió en noviembre una dura caída del -4,7 por ciento respecto a igual mes de 2024 y una baja del -4,1 por ciento contra octubre. El sector no logra salir de la crisis en que ingresó desde que gobierna Javier Milei, en buena medida por la virtual paralización de la obra pública, pero también por una disminución de proyectos privados.
En el acumulado de enero a noviembre, la construcción registró una mejora del 6,6 por ciento, claramente insuficiente para recuperar la grave pérdida de 2024, cuando en el mismo período anotó una caída del -28,5 por ciento.
Esa situación se refleja en el empleo. El informe del Indec señala que a octubre -los datos sobre puestos de trabajo tienen un rezago de un mes respecto a las estadísticas de actividad-, el sector empleaba a 392.130 personas de manera formal, con aportes jubilatorios y a la seguridad social. En octubre de 2024 eran 378.830, lo que implica, otra vez, una recuperación menor ante el retroceso previo. En octubre de 2023, por caso, la construcción tenía a 466.034 trabajadores registrados.
Hacia adelante las perspectivas siguen siendo preocupantes. Así lo refleja la encuesta cualitativa que realiza el Indec entre grandes empresas del sector. Para el período diciembre de 2025-febrero de 2026, los resultados fueron desfavorables.
En cuanto a las obras privadas, el 68,5 por ciento de los consultados anticipó que el nivel de actividad del sector no cambiará durante los próximos tres meses, mientras que el 18,5 por ciento estimó que disminuirá y solo el 13 por ciento se ilusionó con un aumento.
En obras públicas, las proyecciones son todavía más pesimistas: el 54,1 por ciento opinó que el nivel de actividad no cambiará durante el período diciembre 2025-febrero 2026, mientras que 24 por ciento manifestó que cree que disminuirá y el 21,9 por ciento dijo que aumentará.
En cuanto a la variación estimada para los próximos tres meses de la cantidad de personal ocupado, permanente y contratado, entre las empresas que se dedican principalmente a obras privadas, 70,7 por ciento indicó que no prevé cambios, 20,8 por ciento estimó una disminución y nada más que el 8,5 por ciento vaticinó un aumento.
En el caso de los empresarios que se dedican a obras públicas, 58,9 por ciento manifestó que no cree que haya cambios, 24,2 por ciento advirtió por una disminución y el 16,9 restante opinó que aumentará.
La superficie a construir, autorizada por los permisos de edificación otorgados para la ejecución de obras privadas en una nómina representativa de 246 municipios, registró en octubre -estos datos también son a ese mes- una suba de solo 4,1 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior. La superficie autorizada acumulada durante los diez meses de 2025 en su conjunto registró una suba de 5,4 por ciento con respecto al mismo período del año anterior. Son, una vez más, cifras que muestran es estancamiento de una actividad clave en la economía nacional.
