Bajo el lema “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, la marcha finalizó con discursos de cada uno de los miembros del triunvirato de la conducción: Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello.
Poco antes del inicio de la marcha, la central obrera publicó un documento en el que aseguró que el Gobierno Nacional lleva adelante un modelo político, económico y social «monitoreado» por el Fondo Monetario Internacional (FMI), «en función de intereses que no son los nuestros».
«Están destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos», manifestó la CGT.
En la misma línea, explicaron que las consecuencias del plan de ajuste implementado por el Gobierno Nacional «son claras y están a la vista», debido a que la situación social es «angustiante» con un aumento notable en la «pobreza y la marginalidad».
Asimismo, indicaron que «cientos de miles de hogares» sufren, actualmente, «carencias alimentarias severas» y que la mayoría de las familias de clase media mantienen deudas que disparan «graves alarmas en materia de salud mental».
«Hay jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar siquiera sus medicamentos; personas con discapacidad sin atención; desfinanciamiento del sistema de salud, del sistema educativo, de la investigación científica, de la obra pública, de la infraestructura vial y del transporte. En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia», aseguraron.
Para finalizar, señalaron que la movilización de este jueves se realizó con el fin de «visibilizar» la realidad del sector productivo y «alertar sobre la difícil situación que atraviesa», sobre todo en las las PyMEs, que son «el principal sostén del empleo».
«Frente a estas propuestas del ‘sálvese quien pueda’, proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada. Porque no hay libertad sin Justicia Social», concluyeron.
