Las cajas jubilatorias de las provincias vuelven a ser un tema de tensión entre el Gobierno nacional y los gobernadores. La Casa Rosada no envió un solo peso de transferencias en lo que va del año para que las provincias cubran el déficit de sus sistemas previsionales no transferidos y asegura que solo lo hará cuando finalice una serie de auditorías, que en algunos casos, aseguran, dieron como resultado cifras distintas a las reclamadas por los gobernadores. La cuestión de los envíos discrecionales a las provincias no es menor para las arcas provinciales, ya que hasta julio acumulaban cerca de un 80% de caída.
Reclamos de este tipo recibió este miércoles en la reunión de comisiones del Senado el secretario de Hacienda Carlos Guberman, quien asistió para defender la posición del Poder Ejecutivo sobre el proyecto de ley con media sanción en Diputados que cambia el esquema de movilidad jubilatoria, y en una reunión en la que el funcionario de Luis Caputo reconoció que el Gobierno podría ceder y aceptar una compensación mayor por la inflación pasada.
Durante el intercambio de preguntas y respuesta con el funcionario del Palacio de Hacienda, senadores de la oposición insistieron en distintas oportunidades sobre cuál es el plan del Gobierno sobre los fondos para cajas jubilatorias no transferidas a la Nación, que son unas trece: Buenos Aires, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego.
“En los casos en que se hicieron auditorías, hay una (provincia) que debía plata al Estado nacional y dos casos que tenía una determinación menor a la que reclamaban”, respondió a Guberman. “La pretensión de la provincia no coincidía con el resultado de la auditoría. Se había determinado déficit pero no había acuerdo porque a veces no solo hay diferencia en cuanto a los egresos -la población que genera el déficit- sino los ingresos, los aportes y contribuciones”, amplió el director de la Anses Mariano de los Heros.
“En los casos en que se hicieron auditorías, hay una (provincia) que debía plata al Estado nacional y dos casos que tenía una determinación menor a la que reclamaban” (Guberman)
No hay estimaciones consolidadas sobre cuánto es el dinero que los gobernadores le piden al Ministerio de Economía por este concepto, pero la vía de reclamo es múltiple, ya llegó a oídos de los funcionarios más altos del gobierno nacional en distintas ocasiones, fue parte de reuniones plenarias de ministros de hacienda provinciales con el de la Nación desde principio de año, y las provincias aseguran haber cosechado promesas variadas sobre esta cuestión.
El mecanismo por el cual la Nación cubre el déficit de las cajas previsionales provinciales implica que la Casa Rosada presupuesta para determinado año un déficit proyectado que tendrán las gobernaciones y que tendrá que financiar con fondos del Tesoro. Una vez que se alcanza el cálculo de ese monto total, se divide en doce partes y es enviado mensualmente a ese grupo de provincias. Sobre ese presupuestado, si al finalizar el año hubiese un diferencial a favor de esas jurisdicciones, Nación deberá luego recomponerlo.
La cuestión es que para estimar el déficit la Anses debe realizar, con información que proveen las provincias, una “simulación” de ese desequilibrio para poder presupuestarlo. Este año el “circuito” se cortó en esa instancia: el cálculo del déficit exacto de cada gobernación terminó por ser la razón principal que esgrimen desde la Nación para no enviar fondos.
