Un fuerte diagnóstico sobre la situación económica argentina advierte que el escenario actual podría terminar siendo incluso más grave que la crisis de 2001. La comparación apunta a marcar diferencias sustanciales entre ambos momentos y a dimensionar la profundidad de las dificultades que atraviesa el país.
En ese sentido, la declaración sostiene que mientras la crisis de 2001 tuvo un carácter principalmente financiero, al igual que la de 1989, la situación actual responde a una crisis económica de mayor alcance. “Ésta es una crisis de verdad”, afirmó, al expresar su preocupación por las consecuencias que podría generar el actual contexto.
