Un documento interno del Ministerio de Salud de la Nación, encabezado por Mario Lugones, reveló graves irregularidades en la facturación de insumos médicos, con sobreprecios que van desde el 300% hasta el 1.000% por encima de los valores de mercado. El informe también advirtió casos extremos en los que las compras habrían alcanzado un incremento del 4.239%, generando fuerte preocupación dentro del área sanitaria.
Entre los elementos observados aparecen sillas de ruedas, andadores y prótesis, cuyos costos habrían sido inflados de manera desmedida en distintos procesos de adquisición. La situación encendió alarmas sobre los mecanismos de control y transparencia en las contrataciones públicas vinculadas al sistema de salud nacional.
