EMERGENCIA FERROVIARIA: EL GOBIERNO EJECUTÓ MENOS DE LA MITAD DEL PRESUPUESTO PARA OBRAS

La Emergencia Ferroviaria quedó en vía muerta. Dos años después del decreto que el Gobierno presentó como respuesta al choque de dos formaciones de la línea San Martín a la altura de Palermo, los fondos prometidos para obras de infraestructura y seguridad —que la red del AMBA pide a gritos— siguen sin aparecer. Del presupuesto original pautado en $1,3 billones en junio de 2024 (unos USD 1.400 millones al tipo de cambio de ese entonces) para los siguientes 24 meses, hasta ahora solo se ejecutaron poco más de $570 millones, un 44 por ciento del total. Ese ajuste indirecto por subejecución derivó en que ninguna de las grandes obras proyectadas se haya concretado: apenas alcanzó para la compra de tres locomotoras a China para el tren Mitre anunciada a inicios del 2025. La falta de inversión redundó en que los problemas del sistema, que habían motivado la decisión, empeoraran: según los datos que maneja la Unión Ferroviaria, en los primeros cuatro meses del año ya hubo 101 descarrilamientos en distintas formaciones del AMBA y el interior del país (contando las líneas de cargas), un aumento del 30 por ciento respecto al año pasado, que ya había sido un muy mal año en materia de accidentes.

“El riesgo de chocar es cada vez más grande. El sistema está colapsado y el Gobierno no hace nada; la emergencia fue puro humo, no bajaron un peso, solo se dedicaron a despedir trabajadores. Hace largos meses que venimos denunciando esta situación”, le dijo a Página/12 el secretario general de la Unión Ferroviaria Línea Sarmiento, Rubén “Pollo” Sobrero, y adelantó que presentará un informe en el Congreso sobre el estado del servicio, que considera “terminal”. “Si ocurre un accidente, va a ser culpa de Milei”, advirtió.

El deterioro de la red, que los gremios ya califican como el “segundo ferricidio” (en continuidad con el desguace del menemismo), se aceleró en los últimos dos años, pese a que la Emergencia estuvo vigente. El resultado fue reducción de frecuencias, pésimas condiciones en los viajes y múltiples quejas del millón de usuarios que utilizan el sistema en el AMBA todos los días.

El gremio La Fraternidad señaló que la frecuencia del servicio de pasajeros se redujo en un 30 por ciento en la era Milei. Uno de los servicios más populosos, el Belgrano Norte, pasó de 105 a 93 servicios diarios de lunes a viernes en el tramo que va desde Villa Rosa a Retiro. La frecuencia en hora pico pasó de 15 minutos a entre 18 y 20 desde mayo. “Se viaja como vaca, es agotador”, recogió entre otros testimonios el periodista Agustín Gulman en esta nota de Página/12.

Para colmo, llegaron los aumentos de boleto producto de la quita de subsidios. Desde junio, la tarifa mínima quedó en $350 con SUBE registrada, mientras que para dos secciones cuesta $470 y para tres, $590. El cronograma de incrementos llegará hasta los $449,83 a partir de septiembre.

El combo redundó en una reducción de la cantidad de pasajeros entre el Gran Buenos Aires y la Ciudad, que en el primer trimestre del año fue del 20 por ciento respecto de 2025. Según datos de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), aumentó fuerte el “salto de molinete” en servicios como el San Martín (fue del 32 por ciento) o el Mitre (superó el 29 por ciento).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *