Desde hace tiempo, la relación entre el PRO y el gobierno de Javier Milei muestra claros signos de desgaste. De aquel apoyo incondicional a la administración libertaria solo quedan los que responden a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Poco a poco, el actual conductor del partido, Mauricio Macri, fue marcando cada vez más distancia, en especial con el entorno del Presidente.
Este viernes se quejó del “destrato casi permanente” del Gobierno con el PRO, al encabezar el acto de cierre de fin de año del Consejo Directivo del partido. El exmandatario advirtió que pese al “destrato casi permanente, no hay partido de oposición que haya hecho tanto por el Gobierno como el PRO”. Este martes, el vocero presidencial, Manuel Adorni, negó cualquier tipo de animosidad. Pero los ánimos siguen caldeados y parecen haber llegado a un punto de no retorno.
“No hay ninguna relación con el Gobierno. El vínculo está roto desde hace varias semanas”, confió a TN una alta fuente del PRO. Y remarcó: “Por ahora no hay retorno, veremos el año que viene”.
Sucede que, hasta acá, había un único mediador de las tensiones entre Macri y Milei: el jefe del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo. “La relación se venía llevando en base al Congreso y ahora decidieron cerrarlo. Así que no hay manera”, apuntó un referente del espacio que conoce las idas y vueltas del vínculo.
“Nosotros sentimos que nos mearon todo el año, con todos los temas, todo el tiempo”, señaló a TN alguien muy cercano a Macri. No obstante, no cerró del todo la puerta a un pacto político. “Hay que ver cómo se plantea el año que viene, si hay alguna chance de armar algún acuerdo electoral”, manifestó.
En ese sentido, cerca del expresidente hicieron hincapié en que “hoy el PRO está trabajando para ir solo a las legislativas”. No está definido si en todos los distritos será así, pero sí en CABA y PBA al menos.“Después de una sucesión de hechos, hoy estamos muy lejos del gobierno”, indicaron.
“Ni cuando estábamos demasiado bien ni ahora que estamos demasiado mal, me aventuraría a tomar una decisión”, remarcó una fuente de peso en el bloque de diputados nacionales del PRO. El caso es que la discusión será “distrito por distrito”, no habrá un mandato unívoco en todo el país, ya que hay realidades diferentes a lo largo y ancho del territorio nacional.
En el sector del PRO alineado a Macri existe una convicción de que el partido puede presentarse solo en las próximas elecciones y que, en el peor de los casos, mantener las bancas que ya tienen, pero sin perder la independencia política. En el caso de ir juntos con LLA, además de perder el sello, la cuestión de fondo pasa por un lugar de paridad en las listas que los libertarios no están dispuestos a ceder.
