El rey Carlos III reivindicó este martes, en un discurso ante el Congreso de Estados Unidos, que la relación bilateral entre ambos países es “irreemplazable e irrompible”. Sin embargo, el monarca también defendió el papel de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un asunto del que difiere con el anfitrión. Antes, durante una ceremonia de honor en la Casa Blanca, el presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que su país “no tiene amigos más cercanos que los británicos”.
Las declaraciones, sin embargo, se dieron en un contexto de fricción entre Washington y Londres, especialmente por las críticas de Trump al Gobierno británico por no involucrarse en la guerra con Irán y en la reapertura del estrecho de Ormuz. A raíz de estas diferencias, el magnate republicano no solo cuestionó en reiteradas ocasiones al primer ministro Keir Starmer, sino que incluso mostró gestos de desprecio hacia él.
“Una historia de reconciliación”
Carlos III inició su discurso ante el Congreso estadounidense con una condena al intento de asesinato contra Trump, del pasado sábado. “Nos reunimos también tras el incidente (…) que buscó atentar contra el liderazgo de su nación y sembrar un miedo y una discordia más amplios. Permítanme decir con determinación inquebrantable: tales actos de violencia nunca tendrán éxito”, declaró desde la tribuna en el Capitolio, en una ceremonia en la que estuvo el vicepresidente, JD Vance, pero no Trump.
“Sean cuales sean nuestras diferencias, cualesquiera que sean nuestros desacuerdos, permanecemos unidos en nuestro compromiso de defender la democracia, de proteger a todos nuestros pueblos del daño y de honrar el valor de quienes arriesgan sus vidas cada día al servicio de nuestros países”, agregó Carlos III.
En su discurso, el rey instó a respaldar a Ucrania frente a Rusia, en un momento donde los europeos lamentan un desentendimiento de Washington en su apoyo a Kiev, y defendió el papel de la OTAN: Anteriormente, Trump había criticado a la Alianza Atlántica y había amenazado en reiteradas ocasiones con retirar de manera definitiva a su país del organismo.
El monarca recordó que Londres y Washington lucharon “hombro con hombro” en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y la de Afganistán, y afirmó que “esa misma determinación inquebrantable es necesaria para la defensa de Ucrania, con el fin de asegurar una paz verdaderamente justa y duradera”.
Además, el rey subrayó que “la OTAN está comprometida con la defensa mutua, protegiendo a los ciudadanos y manteniendo seguros a Norteamérica y Europa frente a adversarios comunes”, y recordó que la Alianza Atlántica invocó por primera vez su Artículo 5 de defensa colectiva tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
“Como el propio presidente Trump observó durante su visita de Estado a Gran Bretaña el pasado otoño: el vínculo de parentesco e identidad entre Estados Unidos y el Reino Unido es invaluable y eterno. Es irreemplazable e irrompible”, declaró en su intervención en el Capitolio, la primera de un monarca británico desde Isabel II en 1991.
En este sentido, el rey citó al propio Starmer: “Como dijo mi primer ministro el mes pasado: ‘La nuestra es una alianza indispensable’.”
El monarca concluyó su discurso explicando que la historia común es “una historia de reconciliación, renovación y de una asociación extraordinaria”. Sin embargo, advirtió que la alianza transatlántica no puede sostenerse en logros pasados.
“Los desafíos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación los soporte por sí sola”, afirmó, e instó a Washington y a Londres a defender los valores comunes y a resistir las llamadas a replegarse “cada vez más sobre sí mismos”.
“Rezo con todo mi corazón para que nuestra alianza continúe defendiendo nuestros valores compartidos, junto con nuestros socios en Europa, la Commonwealth y en todo el mundo, y que ignoremos los llamados que nos invitan a volvernos cada vez más aislacionistas”, agregó Carlos III.
Así, llamó a que ambos países “se vuelvan a comprometer el uno con el otro, en el servicio desinteresado a nuestros pueblos y a todos los pueblos del mundo”.
La “relación especial”
Antes de la presentación de Carlos III en el Congreso, la Casa Blanca celebró una ceremonia de honor para los reyes que incluyó militares vestidos de gala, una banda de música, 21 salvas de cañón y el sobrevuelo de aviones de combate. En este encuentro, Trump se separó de sus recientes críticas dirigidas al gobierno británico y puso el foco en las buenas relaciones bilaterales entre ambos países.
“En los siglos transcurridos desde que conquistamos nuestra independencia, los estadounidenses no hemos tenido amigos más cercanos que los británicos”, expresó el mandatario republicano.
“Compartimos esa misma raíz, hablamos el mismo idioma, sostenemos los mismos valores y, juntos, nuestros guerreros han defendido la misma civilización extraordinaria bajo estandartes gemelos de rojo, blanco y azul”, agregó el presidente estadounidense.
Trump recurrió a la frase del ex primer ministro británico, Winston Churchill, quien en una ocasión había dicho que ambos países tenían una “relación especial”. “Esperemos que siempre siga siendo así”, agregó.
A pesar de haberse burlado recientemente de los portaviones de Londres, a los que calificó de “juguetes”, el presidente republicano elogió al ejército británico: “Nadie ha luchado mejor junto a Estados Unidos”.
