El Gobierno nacional avanza con una nueva fase del denominado “plan motosierra”, que proyecta un recorte adicional del 10% en la planta de empleados públicos para 2026. La medida, coordinada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, forma parte de la reestructuración que se impulsa tras los cambios en el gabinete y el triunfo electoral legislativo del 26 de octubre. Según fuentes oficiales, la revisión incluye más de ocho áreas clave y abarca desde organismos centralizados hasta entes descentralizados como AFIP, ANSES, CONICET, INDEC, ANMAT, ENACOM, INTA e INTI.
Desde diciembre de 2023, el Gobierno eliminó 58.797 puestos entre organismos del Estado, fuerzas de seguridad y empresas públicas. Aunque no hay cifras definitivas sobre el nuevo tramo, el objetivo oficial es continuar con la reducción de gastos y la “optimización” de estructuras, sumando contratos que vencen en diciembre y procesos de privatización en curso. Funcionarios remarcan que “la motosierra es constante” como símbolo de eficiencia, mientras los gremios anticipan una fuerte resistencia ante el avance de los despidos y el cierre o transformación de más de 100 organismos desde el inicio de la gestión.
El presidente Javier Milei ordenó un seguimiento minucioso de cada dependencia y mantiene en agenda la reconfiguración del sector público. Los recortes alcanzan también a los Medios Públicos, con un esquema de retiros voluntarios para Televisión Pública y Radio Nacional. En paralelo, áreas como el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, el Instituto Nacional de Semillas, el Instituto de Vitivinicultura y el INADI ya fueron disueltas o reformuladas. Para el Gobierno, la política de ajuste representa “un cambio de época”; para los sindicatos, una escalada de conflicto que marcará el 2026.
