El Gobierno confirmó que descontará el día a los empleados que se sumaron al paro convocado por ATE, liderado por Rodolfo Aguiar. El sindicato rechazó la medida y la calificó como una “amenaza ilegal”, denunciando un intento de frenar el derecho a huelga.
Este miércoles se realizó una movilización de unas 5000 personas, con retiro de tareas desde las 11 y un acto central frente al ex Ministerio de Trabajo.
La protesta apuntó a la reforma laboral que prepara el Ejecutivo, la pérdida salarial acumulada y los recortes y despidos en el sector público, uno de los temas clave del gobierno desde la campaña.
