En una jornada marcada por tensiones políticas, el Senado de la Nación rechazó este jueves los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia. La sesión, a la que el oficialismo intentó frustrar mediante la falta de quórum, logró desarrollarse gracias al aporte de legisladores de Unión por la Patria, la UCR y el PRO. El rechazo se concretó con 43 votos en contra para Lijo y 51 para García Mansilla, sentando un precedente sobre los límites del Poder Ejecutivo en la designación de jueces por decreto.
Durante el debate, referentes de distintos bloques cuestionaron duramente la vía utilizada por el presidente Javier Milei para avanzar con las designaciones. El senador Martín Lousteau advirtió que la aprobación de estos pliegos significaría convertir a los jueces en «empleados del Poder Ejecutivo», mientras que su par Anabel Fernández Sagasti apuntó directamente contra la constitucionalidad del decreto presidencial. Por su parte, Francisco Paoltroni denunció presiones del Gobierno para condicionar su voto, lo que intensificó la polémica en torno a la sesión.
El oficialismo, visiblemente debilitado en su estrategia parlamentaria, sufrió un duro revés que compromete la legitimidad de sus aspiraciones judiciales. En medio de una fuerte interna y falta de respaldo suficiente, la figura de García Mansilla, ya en funciones tras prestar juramento, quedará sujeta a disputas legales por la validez de su nombramiento. En tanto, el rechazo a Lijo consolida la resistencia institucional frente al avance unilateral del Ejecutivo sobre el Poder Judicial.
DURO REVÉS PARA MILEI: EL SENADO RECHAZÓ LOS PLIEGOS DE LIJO Y GARCÍA MANSILLA PARA LA CORTE SUPREMA
