CUBA, DESTRUCCIÓN MASIVA TRAS EL PASO DEL HURACÁN MELISSA

El huracán Melissa dejó este miércoles “daños cuantiosos” en Cuba tras golpear Jamaica como la tormenta más potente en tocar tierra en 90 años, con vientos máximos sostenidos de 195 km/h.

El ciclón, que ingresó a la isla por la provincia de Santiago de Cuba, inundó casas y calles y derribó árboles, postes y cables del tendido eléctrico.

“El agua arrolló todo a su paso”
El presidente Miguel Díaz-Canel dijo en su primer balance de la situación que fue “una madrugada muy compleja” con “daños cuantiosos”, según un mensaje en X.

La tormenta también rompió ventanas, paneles y otras estructuras de un hotel en el que se alojan periodistas, igual que sucedió en hospitales y centros educativos como la Universidad del Oriente.

Las autoridades cubanas informaron que unas 735.000 personas fueron evacuadas, especialmente en las provincias de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo.

La empresa estatal de telecomunicaciones, ETECSA, indicó que la provincia de Guantánamo y varias localidades de Santiago de Cuba y Granma y Holguin permanecían sin red telefónica.

La empresa de electricidad desconectó además el Sistema Eléctrico Nacional en varias provincias, como prevención.

Según la web Cubadebate, durante la madrugada en la Sierra Maestra las aguas bajaban “arrollando todo a su paso” por la crecida de ríos.

Melissa no escatimó en estragos en Santiago de Cuba, la segunda ciudad más importante del país con 500.000 habitantes.

Sus fuertes vientos dejaron a su paso casas y comercios derribados, techos desprendidos, calles inundadas y repletas de árboles, además de postes eléctricos o escombros esparcidos por todos lados.

Mariela Reyes, un ama de casa de 55 años, contó que el techo de su casa salió volando y no paró hasta caer en la siguiente cuadra. “No es fácil perder todo lo que uno tiene. Lo poco que tienes”, dijo Reyes desanimada. El martes logró resguardar su televisor y otros electrodomésticos en la casa de su hermana.

Grupos de vecinos salieron temprano con machete en mano para cortar troncos de árboles que Melissa sacó de raíz y que bloqueaban las calles de la ciudad.

“Melissa sí que se fajó (luchó) con los árboles, dejó a Santiago pelada, sin vegetación, y esa es una de las cosas más lindas de esta ciudad”, lamentó Ania Domínguez, de 35 años.

Apenas pasó el peligro, vecinos de Santiago de Cuba, la segunda ciudad más importante de la isla con 500.000 habitantes, salieron con machete en mano para cortar árboles derrumbados y liberar las calles, constató un periodista de AFP.

Las inundaciones impedían el paso en los caminos hacia pueblos costeros, ubicados al este de Santiago de Cuba.

En San Miguel de Parada, una localidad de las afueras de la ciudad, un granjero permanecía al lado de sus tres ovejas, que se ahogaron por la subida de un río y yacían sobre el asfalto.

Con el agua hasta la cintura, otro campesino avanzaba empujando una tabla improvisada donde su perro temblaba mojado. A sus espaldas, una desvencijada casa de madera apenas se mantenía en pie en medio del río y un colchón iba a la deriva.

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