El Hospital Garrahan, emblema de la salud pediátrica en Argentina, atraviesa una grave crisis provocada por el ajuste presupuestario del gobierno nacional. Más de 200 profesionales renunciaron y los médicos residentes mantienen un paro por tiempo indeterminado ante los recortes que dejaron más de 500 camas sin atención médica, generando un alarmante cuadro de abandono institucional.
La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) denunció penalmente a las autoridades del hospital y al gobierno por “incumplimiento de los deberes de funcionario público y abandono de pacientes”. La falta de inversión, sumada a la sobrecarga de tareas y salarios que no alcanzan para cubrir lo básico, ha generado un deterioro profundo en el sistema de atención.
Como respuesta, los trabajadores convocaron a una asamblea general para definir la continuidad del plan de lucha y anunciaron una audiencia pública en el Congreso el viernes 30 de mayo, donde exigirán una ley que garantice el financiamiento estable del Garrahan. Mientras tanto, la salud de miles de niños permanece en riesgo por un Estado que ha decidido recortar donde más duele.
CON LOS CHICOS NO: EL HOSPITAL GARRAHAN AL BORDE DEL COLAPSO
