El cierre de la Dirección Nacional de Vialidad generó un fuerte rechazo en La Rioja, donde referentes de la ingeniería y la obra pública advierten por el deterioro creciente de las rutas nacionales que atraviesan la provincia. Con más de 2.000 kilómetros de rutas nacionales, el abandono estatal impacta de lleno en el desarrollo económico y social del interior.
Ingenieros riojanos recordaron que durante gestiones anteriores se habían licitado obras clave como la RN79 entre Ulapes y Baldecito, y que incluso se habían ejecutado contratos de mantenimiento sobre la RN38 y RN75, hoy paralizados por decisión del gobierno nacional. “La desinversión y el abandono son alarmantes”, señalaron.
En un extenso documento, remarcaron que las rutas no solo garantizan la conectividad productiva, sino también la integración social y territorial del país. Y advirtieron que mientras se cierran organismos como Vialidad, el gobierno central privilegia el acceso a Buenos Aires, olvidando regiones estratégicas como el noroeste argentino.
Desde La Rioja exigen la inmediata rectificación de estas decisiones y no descartan acciones legales para defender el patrimonio vial de la provincia. “Sin rutas, no hay economía. Y sin economía, no hay país posible”, concluyeron los firmantes, quienes convocaron a las instituciones profesionales y a la sociedad a sumarse al reclamo.
CIERRE DE VIALIDAD NACIONAL: PREOCUPACIÓN Y RECLAMO EN LA RIOJA POR EL ABANDONO DE SUS RUTAS
