La implementación del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), dispuesto por el Gobierno nacional desde enero de 2026, provocó en La Rioja la exclusión de 5.677 hogares que hasta diciembre de 2025 contaban con subsidio en el servicio eléctrico. De los 110.414 usuarios alcanzados por el esquema anterior (RASE), solo 104.737 lograron mantener el beneficio, evidenciando una reducción neta de familias subsidiadas en la provincia.
El impacto se profundiza al analizar los nuevos accesos al sistema: de 37.819 usuarios que no recibían subsidio, apenas 772 lograron incorporarse al ReSEF, mientras que 37.047 continúan pagando la tarifa plena. Si bien los usuarios previamente registrados fueron incorporados de manera automática, el nuevo esquema impuso criterios más restrictivos vinculados a los ingresos del hogar y a la validación de datos, dejando a miles de familias fuera del beneficio.
La pérdida del subsidio energético implica un aumento inmediato en el costo de las facturas de electricidad, afectando principalmente a hogares de ingresos medios y bajos en un contexto de fuerte incremento del costo de vida. Los datos oficiales confirman que el nuevo esquema nacional no amplió el alcance del subsidio, sino que redujo la cantidad de beneficiarios en La Rioja, profundizando el impacto social de las políticas de ajuste sobre un servicio esencial.
