Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas en plena escalada bélica con Israel, mientras el presidente Donald Trump decidió frenar LOS ataques inminentes contra infraestructura iraní a pocas horas de que venciera su ultimátum.
La tregua contempla negociaciones en Pakistán y la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque no se definió su entrada en vigor y continúan los enfrentamientos en la región.
Qué incluye la tregua y por qué es clave el estrecho de Ormuz
El giro diplomático se produjo tras los contactos con el gobierno de Pakistán, encabezado por Shehbaz Sharif, que impulsó una pausa para avanzar en un acuerdo más amplio. Según Trump, Irán presentó un plan de paz de 10 puntos “viable”, que serviría de base para poner fin al conflicto iniciado en febrero.
Uno de los puntos centrales es la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. El entendimiento prevé que Irán mantenga el control operativo y, junto con Omán, cobre tarifas a los buques que lo atraviesen, en un esquema que podría financiar la reconstrucción iraní.
Teherán también exige el retiro de tropas estadounidenses, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos bloqueados. Las negociaciones formales comenzarán en Islamabad, aunque no hay certezas sobre un acuerdo definitivo.
