El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, recordó el legado de los Beatos Riojanos al cumplirse cincuenta años del asesinato de Monseñor Enrique Angelelli. A través de un mensaje en sus redes sociales, destacó que la mayor enseñanza que dejaron fue el amor expresado en la defensa de los más vulnerables, la búsqueda de la verdad y el compromiso permanente con la dignidad humana.
En su publicación, el mandatario provincial afirmó que renovar la memoria de Angelelli implica mantener vigente su ejemplo y su mensaje de justicia social. Señaló que el obispo riojano enseñó que el amor de Dios se manifiesta en cada acción que transforma la vida de las personas y remarcó que una sociedad más justa solo es posible cuando la tierra, el techo y el trabajo son derechos garantizados para todos.
Finalmente, Quintela convocó a seguir el camino marcado por los Beatos, haciendo propias sus luchas e ideales para continuar construyendo una provincia más justa, una Argentina más fraterna y una Patria donde el bienestar, la paz y la dignidad alcancen a toda la comunidad.
