El escándalo por la visita de un grupo de seis diputados de La Libertad Avanza (LLA) a Alfredo Astiz y otros genocidas presos en Ezeiza sigue escalando y promete traerle algún dolor de cabeza a Martín Menem, presidente de la Cámara Baja. La oposición amigable le reclamó que tome alguna medida con el sexteto que empatiza con quienes secuestraron, torturaron, asesinaron y desaparecieron personas. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), por su parte, denunció penalmente a Beltrán Benedit, el legislador que organizó la excursión hasta la Unidad 31, y deslizó también que debería investigarse a las autoridades de la Cámara de Diputados por haberles dado a los visitantes una combi para que se desplazaran hasta el penal.
El despacho de Menem fue escenario de una reunión con los presidentes de los bloques dialoguistas para discutir la reforma política que impulsa el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Menem estaba respirando aliviado cuando alguien recordó que no habían tratado el tema que está en boca de todos: la visita que el 11 de julio pasado hicieron los diputados Benedit, Guillermo Montenegro, Lourdes Arrieta, María Fernanda Araujo, Alida Ferreyra y Rocío Bonacci a los genocidas presos.
Menem buscó sacarse de encima el asunto, ante el reclamo de los diputados del PRO, la Coalición Cívica y Hacemos Coalición Federal, que pidieron que, al menos, los llamara al orden. Contestó que creía que no correspondía el repudio y que, en todo caso, el encuentro con los genocidas no representaba la opinión del gobierno de Javier Milei –que dice que los crímenes de la dictadura fueron “excesos” en el marco de una “guerra”.
A pesar del intento oficialista de bajarle el tono al escándalo, los repudios se siguen apilando. El bloque de Unión por la Patria (UxP) pidió que se conforme la comisión especial para evaluar la consulta de los seis diputados. “Es necesario tomar medidas ejemplificadoras”, demandaron.
ESCÁNDALO: AUMENTA EL PEDIDO A MARTÍN MENEM PARA QUE TOME MEDIDAS CON LOS DIPUTADOS QUE VISITARON A ASTIZ
