La situación del comercio en la ciudad de La Rioja atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según datos del sector, ya se registran 243 locales vacíos en el centro, lo que representa un 13,6% del total, más del doble de lo que se considera un nivel normal de desocupación comercial. La caída del consumo impacta de lleno en la actividad y genera creciente preocupación entre los comerciantes.
Desde el sector advierten que muchos propietarios se están endeudando para poder sostener sus negocios y que algunos ya comenzaron a atrasarse en el pago de impuestos y aportes, lo que podría derivar en una nueva ola de cierres en los próximos meses. Los rubros más afectados son calzado, indumentaria, joyería y bijouterie, sectores que históricamente son los primeros en resentirse cuando cae el poder adquisitivo.
La crisis también golpea a los comercios de alimentos. Verdulerías y carnicerías registran una fuerte caída en las ventas debido al aumento de precios y la pérdida del poder de compra. “La gente ya no lleva por kilo, ahora compra de a ‘cachito’. Antes te pedían un kilo de milanesas, hoy te piden dos, tres o cuatro”, relataron comerciantes, quienes coinciden en que “la situación es bastante delicada”.
